viernes, 28 de septiembre de 2007

Tasas altas: afloran pedidos de créditos hipotecarios subsidiados



Los subsidios se han transformado en la panacea que todo resuelve. Concientes de ello, crecen los reclamos para que sea también la llave de la casa propia
http://www.infobaeprofesional.com/

Recurrir a los subsidios parece ser la panacea, la cura de todos los males en estos tiempos. Tal es así, que cuando un problema de oferta y demanda dispara el precio de un bien o servicio y, a su vez, esta suba se transforma en una amenaza directa al índice de precios, es la primer alternativa a la que se “echa mano”.

A punto tal, que el presupuesto 2008 incluye $16.000 millones bajo este concepto, cifra que representa casi un 30% más que lo establecido para este año y beneficia a decenas de empresas. Tarifas de servicios públicos, transporte, precio del gas, productos agropecuarios, lácteos, líneas aéreas, trigo y hasta la papa son algunos de los "agraciados" que reciben la cura salvadora.

Claro está que esto no sólo se limita a aquellos factores que amenazan con disparar la la inflación. También se extiende a todo aquello que puede frenar el crecimiento de la economía a tasas elevadas, como se ha venido registrando a lo largo de estos años, en los cuales crecer a un 8% anual promedio se ha transformado en una constante y de la que parece difícil desacostumbrarse.

La construcción es uno de los pilares que sustentó tal crecimiento, junto a bancos, automotrices y el agro. Es sabido que el mercado inmobiliario ya “cumplió” con el segmento medio alto de la población y ahora, para seguir creciendo, y empujar así el crecimiento del PBI local, necesita dirigir su atención a la clase media.

Esto da lugar a una coincidencia muy particular. El Gobierno sabe de la importancia del sector inmobiliario como dinamizador del crecimiento futuro. A su vez, constructores quieren mantener el protagonismo de años anteriores, pero necesitan reorientar sus esfuerzos a un sector que por ahora tiene la entrada “taponada” por no calificar en la famosa relación cuota-ingreso.

Mientras tanto, los bancos tienen interés en participar dando más créditos hipotecarios, pero el contexto inflacionario y la crisis financiera mundial le impiden poder prestar a tasas tan bajas que permitan resolver tal impedimento (cuota/ingreso).

Parecería que ese escenario, similar a un callejón sin salida, no tiene una solución a mano ¿o sí?

El cuadro descripto, que intenta graficar de alguna manera la situación actual, es el que pintan los distintos actores del sector. Y todos apuntan a lo mismo como mecanismo de solución.

En ese contexto, no resulta sorprendente que cada vez más actores hagan oir más fuertes sus reclamos para lograr que la clase media acceda a préstamos a tasas subsidiadas.

Y si el problema es quien finalmente será el que financie a largo plazo, todas las miradas apuntan a un sector: el de las AFJP

Primeras voces
Ayer, en la sede del Centro Argentino de Ingenieros, tuvo lugar un debate sobre la vivienda. Participaron el vicepresidente del Banco Ciudad, Ernesto Selzer; el presidente de la Sociedad Central de Arquitectos, Daniel Silberfaden; el titular de la Cámara Inmobiliaria, Carlos Sotelo; la presidenta de ADECUA, Sandra González, y la economista de Estrateco, Evelin Dorsch, entre otros.

Eduardo Gutiérrez, presidente del Grupo Farallón, dijo: “La clase media necesita que le subsidien la tasa de los préstamos para poder comprar su casa”.

Admitió además que “los desarrolladores actualmente sólo construyen para la clase media alta, que no necesita ningún tipo de financiamiento o subvención estatal”, y continuó: “El tema de la vivienda puede atenderse si se tienen en cuenta los fondos de las AFJP volcados a ese tipo de inversión, con el apoyo del Estado, más la acción de los desarrolladores”.

A su turno, Ernesto Selzer opinó que "no es necesario que el Estado construya viviendas", sino que "puede ayudar a pagar las cuotas, a través de un subsidio explícito".

En tanto, Carlos Sotelo, de la Cámara Inmobiliaria, dijo que operadores extranjeros se preguntan "cómo en Argentina subsiste el mercado inmobiliario si el crédito no existe". "Acá hay ausencia del Estado, falta de ayuda por parte de los bancos y la construcción está a cargo de los privados, los que levantan viviendas con capital genuino", describió.

Consideró que cuando la construcción de la vivienda social estuvo a cargo del Estado "fue una mala experiencia porque fueron casas de mala calidad".

En tanto, Sandra González sostuvo: "Es imposible comprar casa sin crédito. El Estado debe subsidiar no sólo a los de menores recursos sino a todos los que necesiten”.

En tanto, la economista Evelin Dorsch dijo que los permisos de construcción se han "estabilizado", y todos los índices del sector muestran que el rubro se "desacelera", habida cuenta de que fue el motor de la recuperación económica luego de la crisis del 2002.

A estas voces cabe sumarle lo siguiente:

El proyecto que ya esbozaron las constructoras y del que diera cuenta infobaeprofesional.com (ver nota: Constructoras lanzan plan de viviendas para la clase media) que contempla créditos subsidiados a 30 años y que involucra a las AFJP en el financiamiento a largo plazo.

El propio plan en el que trabajaba el Gobierno y que fue confirmado por el propio Ernesto Selzer en declaraciones a la agencia oficial Télam. (ver nota: La clase media accedería a la vivienda con subsidio oficial). El borrador incluía entre un 20 y un 25% de financiamiento estatal a partir de un Plan Federal de Viviendas. La aparición de la crisis financiera mundial hizo que por ahora quede en stand-by

Todo indica que los esfuerzos para que los subsidios, tan desparramados por los distintos sectores, lleguen ahora a uno que es clave y que permite que la economía local siga creciendo a tasas altas se intensificará. Parece ser una cuestión de tiempo, elecciones de por medio


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